Archivo para agosto 2010
Entrevista a Jorge Frías
Jorge Frías preside la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca de la Argentina (AC). Nació el 06 de enero de 1968 en la ciudad de Mar del Plata y faena en los mares australes desde sus 17 años. Obtuvo los títulos de Capitán de Pesca Costera y de Piloto de Pesca en la Escuela Nacional Cte. Luis Piedra Buena. En su tarea como dirigente logró insertar al sindicato en el ámbito de la Confederación General del Trabajo Nacional, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte y en la Federacion Marítima, Portuaria de la Industria RA, en la que también ocupa el cargo de Secretario de Pesca. En esta entrevista, realiza un análisis de la actual situación de crisis que vive la pesca argentina, y habla de los nuevos controles en puertos y a bordo, evaluando las medidas tomadas recientemente para el manejo del recurso merluza, la implementación de los dispositivos de selectividad y la política de descartes, en cuyo aprovechamiento ve una salida rentable ye stable para la actividad.
Entrevista a Jorge Frías
por Carlos Astorelli, publicado en Europa Azul
Jorge Frías, presidente de la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca de la Argentina
Jorge Frías preside la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca de la Argentina (AC). Nació el 06 de enero de 1968 en la ciudad de Mar del Plata y faena en los mares australes desde sus 17 años. Obtuvo los títulos de Capitán de Pesca Costera y de Piloto de Pesca en la Escuela Nacional Cte. Luis Piedra Buena. En su tarea como dirigente logró insertar al sindicato en el ámbito de la Confederación General del Trabajo Nacional, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte y en la Federacion Marítima, Portuaria de la Industria RA, en la que también ocupa el cargo de Secretario de Pesca. En esta entrevista, realiza un análisis de la actual situación de crisis que vive la pesca argentina, y habla de los nuevos controles en puertos y a bordo, evaluando las medidas tomadas recientemente para el manejo del recurso merluza, la implementación de los dispositivos de selectividad y la política de descartes, en cuyo aprovechamiento ve una salida rentable ye stable para la actividad.
-¿Cuál es tu visión sobre el manejo que se viene haciendo de la merluza y qué explica la actual crisis que vive el recurso?
Mi visión con respecto al manejo del recurso es muy crítica pero a la vez, creo, muy objetiva. Los resultados continúan siendo insuficientes, porque solo se busca cumplir con requerimientos o sugerencias de organismos internacionales tales como la FAO y a su vez dar respuestas políticas, mientras se realizan acuerdos economicos legales y otros no tanto entre unos y otros. A esto hay que sumar la indiferencia con la que las distintas autoridades de pesca tratan a los pescadores y en particular a los capitanes de pesca, para entender por qué no se da en la tecla con un manejo del recurso adecuado. Tanto la FAO en su código de pesca responsable como la República Argentina en todas sus leyes y normas que regulan la pesca, con total hipocresía, han omitido prohibir el llamado descarte o desperdicio. Tirar por la borda o matar peces a media agua como hace el DEJUPA, debería ser condenado como un delito de lesa humanidad, y sin embargo eso es el pan de cada día. Son miles y miles de toneladas que en el mar argentino y en otros se han desperdiciado en perjuicio de los pueblos, pero los empresarios dicen que los recursos están agotados… La actividad pesquera en la Argentina fue y sigue siendo moneda de cambio. Sin dudas, el hecho que el 90 % de las capturas se exporten genera a los distintos gobiernos el facilismo de intercambiar ciertos acuerdos pesqueros en busca de otras conveniencias.
-¿Cómo incide en el mapa actual el hecho de que en la Argentina la pesca sea aún una industria joven comparada con la de otros países?
Es que para que se comprenda la realidad de esta industria, debería considerarse la historia de la pesca en la Argentina. La llegada de los buques de acero, el desembarco de las empresas rusas y después el de la comunidad europea y desde luego la lenta evolución que tuvieron los pescadores locales para entender el negocio de la pesca son una parte importante que explica el panorama actual. Estos recurrieron a operadores que jamás pescaron pero sí hicieron los lobbies necesarios para que los políticos y empresarios hicieran grandes negocios en base a un vertiginoso crecimiento de la flota de buques, generando un descontrolado esfuerzo pesquero. Este exagerado esfuerzo explica la crisis del caladero. Supo haber más pesca que barcos, hoy hay más barcos que pesca.
-Yahuar ha sido duro con las empresas con capital español en los últimos días ante el anuncio de retirada de algunas de ellas, ofreciéndose personalmente para “acompañarlas hasta el Aeropuerto de Ezeiza”. ¿Adónde está la puja para una postura semejante?
Nos causa vergüenza como capitanes argentinos que el más alto funcionario de la pesca nacional pueda tratar así a la colonia empresarial y trabajadora pesquera española, que tanto hizo por desarrollar la pesca y que ha dado trabajo a miles de trabajadores argentinos. En la pesca como en toda actividad puede haber inescrupulosos… Si es éste el motivo, el subsecretario debería realizar una clara denuncia, de lo contrario no puede ofender con tanta ligereza a las empresas españolas. Desde mi punto de vista, el subsecretario Yahuar debería por lo menos pedir disculpas por su agravio inútil. Además, antes de enfrentarse a Das Neves (gobernador de Chubut), no era tan duro y sí lo era con las empresas de Mar del Plata. Los éxitos y los fracasos de una gestión se ven en los hechos. Parece que hoy no hay nadie conforme en el sector pesquero. Entiendo que con la cuotificación ha fracasado, con las medidas de control también y lo grave es que ha engañado a nuestra Presidenta… Creo que es él quien debe partir para Ezeiza y no intimidar a nadie.
-En la reunión el 30 de junio último entre el Consejo Federal Pesquero, técnicos de la Subsecretaría de pesca y representantes de las provincias dieron un plazo de 10 días para consensuar un plan de manejo, con la advertencia de cerrar el Golfo San Jorge si no se consigue. ¿Cómo debería ser ese plan de manejo?
Si durante más de treinta años no se ideó un plan, ¿qué podrá hacerse en diez días? Cuando el subsecretario Yahuar era ministro coordinador del actual gobernador de la provincia de Chubut tenía mucha influencia en las decisiones de pesca. En aquél momento no pretendía cerrar el golfo… Hoy es muy claro que sus amenazas tienen un claro tinte político al estar hoy enfrentado al gobernador Das Neves y en el fondo poco le importa el recurso pesquero.
-Las cámaras a bordo, los mayores controles en puerto y las nuevas planillas que demanda la UE son ofrecidos por el oficialismo como garantía para recomponer la actual situación. ¿Cómo se vive la aplicación de estas medidas en la faena diaria y qué efectividad tendrán?
Todas las medidas de control que mencionás son el claro ejemplo de cómo se fue actuando en desmedro de la figura del capitán de pesca como máxima autoridad a bordo y representante de la ley. Lejos de fortalecer esta representación, la que se garantizaría con fuertes y reales sanciones al empresario y en consecuencia al capitán ante el incumplimiento de las normas, se generaron otros controles que tampoco se cumplieron. A tal punto que el propio Yahuar manifiesta públicamente que confía más en la Prefectura, dejando en claro que ni sus inspectores y/o veedores le ofrecen garantías.
En la práctica las supuestas medidas de control reafirmadas hace unos días en reuniones oficiales no se las vive de ninguna manera, ya que no es verdad que se cumplan. Si alguien se atreve a desmentirme que explique por qué el caladero no se recupera y por qué seguimos buscando alternativas para la preservación como el cierre del golfo. Los selectivos no son absolutos y esto es reconocido por los propios técnicos. Los inspectores y las cámaras que aún no están en funcionamiento tampoco son confiables por eso se apuesta a la Prefectura Naval Argentina.
-Conocemos la posición de la Asociación de Capitanes (AC) acerca del uso del Dejupa, ¿cómo ha tomado la patronal la aplicación de este tipo de selectividad y cómo se está aplicando en la realidad desde que dispusieron su obligatoriedad? ¿Qué porcentaje de barcos ya lo implementaron?
El sindicato y los capitanes sostenemos que el selectivo no alcanza el objetivo buscado y si bien no nos oponemos al uso, lo cuestionamos para que no se engañe a la sociedad y el mundo, y se utilice políticamente como la salvación del recurso. Actualmente no se está utilizando porque fue el propio subsecretario Yahuar quien luego de pretender mostrarse como intransigente con la disposición, se doblegó ante una falsa excusa de los armadores, que pidieron una prórroga alegando falta de materiales. Algunos pocos lo utilizaron, con resultados pocos convenientes que no denunciaron, aparentemente para evitarse problemas. Es probable que tenga que ver con la privatización por 15 años que significa la aplicación de las CITC (cuotas individuales transferibles de captura). Las cuotas sin dudas solo lograron poner un manto de silencio a la investigación sobre los “permisos de pesca”, ya que la previsibilidad empresaria no se estaría reflejando de acuerdo con los reclamos que el sector sigue haciéndole al Estado nacional y provincial y los trabajadores viven sin Convenios Colectivos de Trabajo por ello se les demora las cargas en los containers y se les para la salida de los buques a la pesca.
-La postura de la AC frente a la crisis del recurso pesquero es: “basta de descartes”. ¿Cómo se evitan? ¿Qué hace falta para que explotación pesquera no vaya de la mano de depredación en la Argentina, lo que a todas luces genera la misma inestabilidad social y empresarial?
Nada complejo: traer a puerto todo lo capturado es la solución. No me cansaré de repetir: menos las piedras, lo capturado, todo a puerto. Lo que se denomina “descarte” en realidad es desperdicio de alimento, alimento que argentinos y muchos en el mundo necesitan, además de ser pescado para vender y procesar. Los viajes serían más cortos y los costos menores, ya que el real problema no es el gasoil ni los insumos, sino la falta de producción: es decir, la disminución de las capturas. Siempre es mejor procesar lo fácilmente comerciable, pero ha llegado el tiempo de procesar todo. Los subsidios que reclama al Estado el sector empresario por impuestos en insumos y gasoil, debieran ser aplicados en el valor comercial de la captura. Es decir si la especie objetivo sigue siendo la merluza la intervención del Estado debe estar en nivelar el valor de esta. Los procesadores de tierra deberán capacitarse y entender que más allá de las dificultades que presenta una especie u otra para su procesado, es necesario aprovechar todo el alimento que ingresa en las redes.
También se debe considerar que ya nadie tiene la rentabilidad que solía obtenerse con la pesca… Principalmente el sector empresario y los trabajadores deberían empezar a moderar el sacrificio de obtener dinero, equilibrando hacia una mejor calidad de vida en la que no todo es solo material. En la pesca, todos debemos tener en cuenta que se trata de un recurso que Dios dispuso, que nadie siembra y que muchos extraen.
-¿En los descartes estaría entonces la alternativa para que la industria pueda
seguir trabajando?
La alternativa es solo una: aprovechar todo lo capturado. Al pescar merluza se desperdician diversas especies, con el langostino se desaprovecha la merluza, al pescar calamar se suele desaprovechar el tentáculo por procesar sólo vaina o viceversa… Lo mismo ocurre con el variado costero, en el que se desperdicia tamaño. Si podemos comer anchoita o cornalito o langostinon podremos comer toda especie sin importar su tamaño. Al menos hasta que se descubra una forma de pescar distinta del arrastre…
El problema de los mercados los genera la abundancia o la escasez, pero hay que encontrar el punto medio. Cuando el volumen baja los precios suben…, pero aquí los empresarios que capturan aumentan sus ganancias aún más manejando stock y no distribuyen con los trabajadores. Los compradores europeos y asiáticos fundamentalmente bajan los valores comerciales y aquí los empresarios bajan los valores para los trabajadores y comienzan a presionar al Estado por subsidios. Es bíblico: en los años de vacas flacas se olvidan de los años de vacas gordas.
-Ingresó en Senadores un proyecto reciente para la reimplementación de los reintegros por puertos patagónicos: ¿como ve la AC esta medida?
La AC piensa que el Estado debe dejar de subsidiar a las empresas, por eso mismo de las vacas gordas y las vacas flacas. Los trabajadores estamos preparados para asumir esa situación y fundamentalmente, la preservación del recurso pesquero. Si para el empresario no es negocio, que lo deje, lo que significaría que todos esos subsidios reclamados podrían ser recibidos por los trabajadores. Cualquiera es empresario con subsidios del pueblo.